Entrevista: “Nuestra solución es cien por cien formato “cloud’, lo que siempre hemos sabido hacer”
24/11/2009
Es positivo comprobar cómo una empresa española con sólo cuatro años de vida no entiende su futuro sin la internacionalización. SPAMINA está consiguiendo crecimientos del 300% en plena crisis y ha firmado importantes alizanzas. La última, con Panda Security, otra empresa totalmente volcada en “Cloud Computing”, facilitará la distribución de su protección total para el correo electrónico, incluso en entornos “cluster” y virtualizados.
En primer lugar, ¿cómo está yendo este complicado 2009 para Spamina? ¿Cómo esperan acabar el ejercicio?
Como compañía, Spamina no va a obtener los resultados esperados porque toda la economía está mal, pero vamos a tener incrementos de tres dígitos. Además tenemos la suerte de ser una empresa joven y de que la protección del correo electrónico sigue creciendo y las empresas continúan invirtiendo. El correo es un medio estratégico, por lo que esperamos alcanzar un crecimiento del 300 por cien ayudados por nuestra oficina en Silicon Valley, que nos ha permitido cerrar operaciones en Latinoamérica. Esto nos da alas, y aunque no teníamos previsto un desembarco internacional, el año que viene sí que trabajaremos allí con un plan mucho más agresivo.
¿Cuáles son las principales dificultades que han encontrado? A priori, toda empresa que valore su información como principal activo no se puede permitir dejar de lado sus inversiones en seguridad…
La situación económica, con unos presupuestos que no se pueden adaptar, frena mucho la implantación de una solución. Además, ha cambiado la perspectiva de los clientes, que antes implementaban una solución global de seguridad y creían que estaban protegidos, pero hoy se han dado cuenta de que la protección del correo debe ser independiente porque su protección no pasa porque el firewall esté más o menos protegido, sino que se necesita una solución específica para el email. Sabemos que el spam alcanza el 95 por ciento del correo que se mueve a nivel mundial y ya no es que lleguen correos más o menos divertidos, sino que algunos llevan camuflado malware.
Nuestra solución es cien por cien formato cloud, tanto para clientes que desean un producto en private cloud como para los que desean un modelo más tradicional como SaaS (Software as a Service). Nosotros siempre hemos hecho esto. La gestión del correo de nuestros clientes pasa por nuestros data center y se le entrega limpio. Además, los clientes que desean montarlo en su casa, disponen de un entorno privado para ellos, con una actualización totalmente en la nube, donde se alimenta esta solución; y un nodo en casa del cliente no deja de ser un nodo más de la nube. Esto sí que no es habitual. Todo lo que hacemos está apoyado en la nube.
Nos adaptamos totalmente a lo que necesite el cliente, pues Spamina se instala en un modelo de appliance tradicional, sobre HP, IBM o Sun, por ejemplo, en función de los acuerdos que tenga cada uno; o un modelo en virtualización, montado sobre Citrix o VMware. Lo único que no hacemos es instalar software en el servidor o PC del cliente.
¿Cuál es el valor diferencial de las soluciones de Spamina, en un segmento cada vez más competitivo, con fabricantes que ofertan sus productos a precios cada vez más agresivos?
Precisamente esto, que podemos ofrecer a las empresas una flexibilidad total para que puedan beneficiarse de nuestros productos: cluster, virtualización, software como servicio, en appliance…
¿Cree que la ‘nube’ es un concepto de moda, un arma de marketing para vender más o una realidad para la que hay que estar preparado? Esta tendencia, que facilita el pago por uso, ¿significa la defunción del tradicional sistema de venta por licencias?
No es un arma de marketing porque cuando la palabra no estaba tan de moda, nosotros ya estábamos haciendo cloud. Actualmente, el cliente es consciente de que un ataque puede hundir su empresa y de que el hecho de que el 90 por ciento del correo que llegue sea spam también implica saturación y trabajo para el responsable de Sistemas. Nadie entendería que cuando se abre el grifo en casa, el 90 por ciento del agua no fuese buena para beber.
En la mayoría de aplicaciones, cloud tiene sentido, pero sobre todo en el correo, porque el cliente comprueba que la limpieza que se realiza desde Spamina es correcta; puede configurar qué le llega y qué no: si le interesan los correos de Viagra, por ejemplo, porque es un laboratorio farmacéutico o porque consume este medicamento, pues puede habilitar su entrada.
Además, Spamina envía un listado cada día sobre los correos que son retenidos. El hecho de que lo gestionemos nosotros de manera externa no supone una pérdida del control del correo. Históricamente hemos tendido a pensar que en España estábamos más retrasados en tecnología, pero los clientes entienden qué es eso de ‘la nube’. Somos una compañía con cuatro años y tenemos clientes institucionales que confían en que su correo electrónico pase por nuestros data centers, y eso significa que ha habido una evolución cultural importante.
En cuanto al final del sistema tradicional de licencias, no soy un gurú, pero creo que mientras las compañías eviten lo malo y faciliten el funcionamiento del sistema, va a haber futuro para la nube, que ofrece disponibilidad total del correo incluso aunque los servidores corporativos se hayan caído. Sinceramente, no sé cuáles pueden ser los aspectos negativos, y esto también lo tienen muy claro nuestros clientes.
Spamina no permanece ajena a las necesidades de las empresas de securizar sus entornos virtualizados. Recientemente, ustedes han apostado por Citrix. ¿Qué va a significar este acuerdo? ¿Sirven sus herramientas para dotar de seguridad otros entornos como VMware o Microsoft?
Desde fuera podrían pensar que no estamos focalizados y que damos una solución en diferentes formatos, pero la misma versión de producto se instala de distinta forma. No desarrollamos versiones dependiendo de con quién firmemos acuerdos porque un 97 por ciento de la solución, y el cien por cien al final de año, se podrá instalar en appliance o en virtualización indistintamente, sin tener que cambiar nada, esa es la gracia, y como somos perimetrales también somos compatibles tanto con VMware como con Microsoft.
¿Qué nos puede comentar acerca de su acuerdo con Panda Security? ¿Qué objetivos se han marcado y cómo va a afectar al mercado?
Panda ahora es the Cloud Security Company y eso tiene mucho sentido para nosotros, que somos cien por cien cloud, aunque sólo en correo. Es un acuerdo muy importante para ambas compañías porque a nosotros nos permite trabajar con la principal compañía de software de seguridad, con presencia en 200 países y oficinas propias en más de 50, lo que nos va a permitir desarrollar soluciones conjuntas y llegar al mercado de manera muy rápida. Tiene todo el sentido para ellos: proteger el correo electrónico a través de una empresa centrada en la nube, por lo que se evita el problema antes de que llegue a casa del cliente.
¿Contemplan alguna adquisición o prefieren seguir consolidándose como una empresa potente en lo que mejor saben hacer, que es proteger el correo electrónico?
Nuestro plan de negocio pasa por expandirnos en España e Hispanoamérica y estamos abiertos a cualquier posibilidad, siempre y cuando sirva para cumplir con estos objetivos.
De acuerdo con su experiencia, me gustaría que hiciese una radiografía de la empresa española. ¿Cuáles son sus miedos, está concienciada y bien asesorada?
El nivel tecnológico de las compañías españolas es alto. No estamos muy por debajo de empresas en Alemania y Francia. Nuestras empresas cuentan con profesionales muy bien preparados y documentados, que están aportando grandes valores en todos los foros.
Como todos sabemos, la banca española ha sido una de las más avanzadas tecnológicamente a nivel mundial y la tecnología siempre entra en un país por la parte alta de la pirámide, como ocurre en el caso de las entidades financieras.
El problema de la empresa española no es de concienciación, sino que la crisis limita la inversión en estos proyectos. Por eso nos interesa que el país funcione, que salga de esta situación cuanto antes y siga invirtiendo en tecnología. Sin seguridad no te puedes plantear avanzar, aunque de momento las empresas sólo hacen lo más urgente.
Las empresas de seguridad tenemos prestigio en Latinoamérica, precedidas por la buena labor que han hecho compañías que nos han precedido y eso nos ha allanado el camino.
¿Qué porcentaje de negocio representa Spamina en España frente a otras filiales europeas? ¿Qué crecimiento esperan para los próximos años?
Hoy representa entre un cinco y un diez por ciento, aunque va a evolucionar en los próximos años. Esperamos que sea el 50 por ciento en 2010, gracias a la ayuda de Panda Security, que nos va a facilitar presencia en Europa. En 2011 el objetivo es que el 75 por ciento de la facturación corresponda al mercado internacional.
No es fácil que los clientes den pistas sobre las soluciones de seguridad que utilizan, pero algunos sí se muestran orgullosos de haber optimizado sus tecnologías.
¿Cuáles son los clientes más importantes que han depositado su confianza en ustedes en 2009?
CLH es una compañía que ha comprobado que ni un sólo correo no deseado entra en su organización. Otra referencia es el Gobierno de Aragón, que utiliza nuestra solución SaaS para unos 35.000 clientes de correo. Tenemos clientes de hasta 150.000 cuentas de correo que no quieren decir su nombre.
¿Cómo ve el futuro de la seguridad? En cuanto a posibles amenazas, ¿está todo visto? ¿Es factible una concentración empresarial como ya está ocurriendo en otros subsectores TIC?
Qué va, esto no acaba aquí…, no se pueden poner vallas al campo y cada vez nos interrelacionamos más con Internet, por lo que tenemos que analizar nuevas vías de intrusión en el correo. Toda la vida ha existido la protección y, en estos momentos, es más necesaria aún. Hace unos años no teníamos conexión con Facebook o Twitter y esas nuevas formas de comunicación exigen nuevas soluciones para proteger nuestra privacidad.
Las grandes firmas alimentan su oferta con alianzas y pasa en todos los sectores, más en un campo tan específico y dinámico como el nuestro.
Fuente : Revista RED Y SEGURIDAD – Noviembre 2009









